El caso Macario: La realidad dual del artista independiente (sin escrúpulos)

El caso Macario: La realidad dual del artista independiente (sin escrúpulos)

LA PARANOIA POP

6 de febrero de 2025
Alberto Rodríguez (@alberrdz)

El lunes de la semana pasada, el músico de huapango folk rock Macario Martínez (@macariomartinezmusica en Tiktok) subió un Tiktok que se volvió híperviral en cuestión de horas (ver aquí).

<<La vida pide mucho y yo nomás soy un barrendero que quiere que escuches su música>>. Dice el Tiktok mientras lo vemos en la caja de un camión de basura mientras suena su canción “sueña lindo, corazón”.

Esto ha despertado el interés de la prensa y los medios no sólo de Ciudad de México, pero de toda la república, exponiendo su estrellato de la noche a la mañana y cómo las redes sociales pueden dar a conocer una historia y convertir a alguien común y corriente en una superestrella.

Pero más allá de esto, expone a nosotros la importancia de la visibilidad de la realidad de una vida conducida por el arte, sobre todo de un artista independiente. Nos trae a la luz una reflexión sobre la sobreromantización de una vida de artista (que no es toda la realidad), que podemos ver en las redes sociales, o unos números en plataformas de streaming que no cuentan la historia completa detrás de un artista independiente que tiene que tener un trabajo “común y corriente” para llevar sus ideas a plataformas y ser pobremente pagados por ello. Y es que los números y streams son muy engañosos, hacen ver (según el ojo público) a un artista de manera “exitosa económicamente”, cuando, en realidad, las plataformas dejan un porcentaje de ingreso muy pequeño en artistas establecidos, proviniendo la mayoría de shows, giras, merch y patrocinadores. Para un artista emergente/independiente, a lo mejor sale para cubrir los gastos de la próxima grabación (y sigo hablando de un sector privilegiado).

Existe un factor peligroso en romantizar este caso, ya que, aunque es un caso de éxito hermoso, otro millón de artistas no podrán contar la misma historia, pero a la vez, existe una importancia en exponerlo y crear una empatía entre un escucha y un artista que necesita un aire de esperanza detrás de cada esfuerzo que podría parecer en vano.

Hay otro tema en la mesa: Un tiktok popular no te asegura una carrera exitosa, pero sí un spotlight (que más le vale a Macario que lo aproveche, pues una infinidad de gente haría lo que fuera por él). 

¿Esta puesta de atención se debe a la idea perfecta para un Tiktok? ¿Al talento que tiene como músico? ¿A la suerte? 

Se podría decir que a la combinación de estos factores y muchos otros, que no podríamos imaginar ni predecir a la perfección. Un día haces el mejor video e inviertes un montón de tiempo y esfuerzo en él, pero no funciona, otro día te grabas en el trabajo con una rola tuya de fondo, y la pegas. Tal vez si Macario subía este mismo video un día antes o un día después no pasaba nada, tal vez ese día en específico el video fue visto por la racha de personas que tenían que verlo para poder ser favorecido por el algoritmo de Tiktok, pero, a su vez, Macario hizo algo muy importante: fue crudamente sincero, además de que tenía ya grabada buena música, y un público al cual conectar, en resumen, le cayó la lotería y estaba preparado.

Macario, además de atraer todas las miradas, dio inicio a un trend hermoso (aunque no toda la tóxica comunidad de Tiktok piensa lo mismo), donde un sinfín de artistas independientes se vulneran mostrando un día a día en sus trabajos, mostrando una dualidad entre su vida de artista y el resto de su tiempo (el cual es la mayoría), abriendo una ventana a la exposición artística estos, muchos de los cuales han sido bien recibidos. Entre estos artistas podemos ver a Wuicho Kun (@wuichokun en IG), quien se sumó al trend (ver aquí), exponiéndose a su fanbase, mostrando su laburo diario como albañil, recibiendo tanto comentarios de admiración y de amor, como de odio silencioso. Wuicho cuenta al día de hoy con un total de 418k oyentes mensuales en Spotify, y sus canciones más escuchadas suman más de 1M de reproducciones (la mayoría de 3M para arriba). Esto nos da mucho qué pensar sobre la realidad del artista independiente y la minimización de estos. No te sonarán ajenos comentarios como “se cree músico” o “es como… productorcillo” cuando un familiar se refiere a otro familiar músico, o a un amigo, pero es que muchas veces se les toma en serio a los artistas cuando ya la pegan, en cambio, cuando están haciendo crecer su carrera, es una pérdida de tiempo o de dinero.

Un artista no nace de la noche a la mañana, la mayoría de artistas que obtienen cierto nivel de fama y conocimiento de repente, traen consigo un bagaje de años de trabajo, que no vemos o no queremos ver. La vida de artista no es fácil, es el oficio más hermoso y masoquista que existe y requiere un plan de vida raro e intentar mil cosas, pero nunca dejar de hacerlas, ya que no sabes cuál de ellas te llevará a ser el nuevo Macario (spoiler: tal vez no suceda, pero qué tal si sí).

¿Asistirás a Tecate Pa’l Norte? Cáele a ver a Macario.

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